7 JOURS | 11.11.2011

noviembre 04, 2011


Toda una fiesta por el cumpleaños de....
¡Nelson y Eddy!

Nelson y Eddy, los gemelos de Céline Dion y René Angélil, cumplieron un año el pasado domingo 23 de octubre. Para celebrar este primer cumpleaños, la artista y su marido invitaron a 70 personas a su residencia de Jupiter Island para una fiesta íntima, llena de risas de niños y tartas de chocolate. Pude hablar con los felices padres, que contaron con mucha ternura sus recuerdos de esta celebración memorable.


Céline, el primer cumpleaños de tus gemelos es un evento muy especial ¿Cómo describirías ese día?
Fue una celebración de la vida. Podríamos no haber hecho nada. Nos planteamos si iríamos a Disney, si traeríamos a la familia, si haríamos una fiesta muy íntima, sólo los cinco. Finalmente, aprovechamos para invitar a nuestras familias y dar las gracias a las personas que nos ayudaron a hacer posible el nacimiento de Nelson y Eddy. Fue el cumpleaños de los dos pequeños, pero sobre todo fue una celebración de la vida. Fue formidable. Hice una tarta para René-Charles cuando cumplió un año, así que no podía no hacer lo mismo para mis dos pequeños, ¡obviamente! (risas) Le dije al chef: "Puedes hacer la tarta más bonita del mundo para los invitados. Pero las dos tartas de los niños las hago yo."


¡Te lanzas a una nueva carrera!
(Risas) Era importante para mí hacerlo. Después de terminar una oreja de Mickey pensé "¡No me puedo creer que me queden otras tres por hacer!" Me aventuré a decorar las tartas, quería que quedasen bonitas. Llevaba un cuarto hecho cuando le pedí a mi hermana Linda que me ayudase a poner chocolate en las mangas pasteleras. Quedó todo pringado en la cocina: el marrón de las orejas, el rojo de la lengua... ¡Fue peor que un tinte capilar! Lo hice por mí y por mis hijos. Me lo pasé en grande haciéndolo, fue un día precioso.


Invitasteis a vuestra familia más cercana y a los médicos que cuidaron de ti y te permitieron quedarte embarazada...
Fue una manera de darle las gracias a la vida. Sí, fue el cumpleaños de los gemelos, pero unos niños de un año no quieren nada en especial. Nosotros los celebramos desde que nacieron. Así que dijimos: "La mayor parte de la gente que nos ayudó está cerca de nosotros. Aprovechemos para hacerle una fiesta a la vida, para darle las gracias y para estar juntos."


Fue una fiesta para pequeños y para mayores...
En efecto. Los adultos pudieron meditar un poco al borde del mar. También quise que René-Charles, que me dio la felicidad de ser mamá, se lo pasara en grande. Creo que como madre, cuando ves a tus hijos jugar y disfrutar, te sientes viva. Son esos placeres de la vida que a veces damos por hechos. Los niños nos dan muchas oportunidades de pararnos a pensar, como esta ocasión. Cuando paramos, nos damos cuenta de la suerte que tenemos ¡Yo me lo pasé en grande manchándome la nariz de chocolate! (risas) Siempre es lo mismo: ocho minutos antes de que lleguen los invitados, te miras en el espejo y pareces Mickey Mouse.


¡Pero no, estás espectacular!
Me di cuenta de que tenía crema en la cara, el moño deshecho y que no estaba maquillada. Me puse un poco de anti-ojeras, un poco de mascarilla, ¡y lista! La prioridad no eran el pelo ni el maquillaje. Me puse unos shorts y una blusa, ¡y adelante! Además estos días no estoy durmiendo mucho... Aún le doy el pecho a Nelson. Eddy no quiso seguir con ello a partir del momento en que le salieron los dientes, con nueve meses y medio. Eso se me hizo un poco cuesta arriba. Cada niño nos enseña cosas diferentes. Pero Nelson se aferra más a mí. Aún tengo ese gran placer.


El documental de Productions J, Celine: 3 Boys and a New Show, emitido en OWN, dio mucho que hablar porque mencionas la posibilidad de tener un cuarto hijo.
La puerta siempre está abierta. Por supuesto tenemos un hijo mayor increíble y dos preciosos bebés de un año. No vamos a volvernos locos y decir: "Vamos, queremos más." Si nos preguntas si queremos más hijos, la respuesta es sí ¿Pasará? No lo sabemos ¿Tenemos planes de hacerlo en un futuro próximo? No. El tiempo pasa. Los años pasan. Y la vida avanza. No podemos decir: "Lo hablaremos en 10 años." Queremos aprovechar lo que tenemos, pero la puerta está abierta.


Yo no conseguía distinguir a Nelson de Eddy cuando eran más pequeños. Pero ahora es muy fácil reconocerlos.
Verás cuando los distingas mejor que cada uno tiene su propia personalidad. No sólo son distintos físicamente... Los dos son muy emotivos. Nelson es muy sensible. Si su hermanito le tira del pelo en broma, hará como que le duele la cabeza y se sentirá insultado. Llora como si se acabara el mundo, ¡es tremendo! (risas) El caballero se siente insultado. Tiene unas manitas muy delicadas. Toca los alimentos antes de comerlos, porque no está seguro de si debe metérselos en la boca. Es un niño muy poco aventurero. Tiene unos ojos preciosos, es encantador.


¿Y cómo es Eddy?
Eddy es muy "interior". Cuando llora, no lo oímos. El otro día se dio un golpecito en la cabeza. Le caían las lágrimas pero apenas lloraba. Es el más pequeño, ¡pero ojo cuando se enfada!  También es muy independiente.


Creo que Nelson y Eddy se parecen a René y René-Charles se parece a ti...
Personalmente, me resulta muy difícil ver el parecido entre mis hijos y yo ¡Son demasiado bonitos para ver similitud conmigo! (risas) Nelson se parece a su padre. En su actitud, Eddy tiene mucho de Dion. René-Charles es guapísimo. Tiene una nariz muy bonita. Verás cuando empiecen a circular chicas por el salón... ¡Ya te digo que mejor pasen por la cocina!


¡Será un rompecorazones!
No quiero que rompa corazones. Como todas las madres, sé que le pasarán cosas, que sufrirá por amor. Es parte de la vida. No queremos que nuestros hijos lo pasen mal ni que sufran. Pero al mismo tiempo, la vida es así.


Cuando vi a René en Montreal hace poco, le pregunté si tenía noticias tuyas. Me dijo que tenías ganas de volver a Las Vegas para "descansar" porque en Jupiter Island, con los gemelos, estás muy cansada.
Cuando digo eso me refiero a que mis hijos no duermen. Hay padres muy afortunados porque sus hijos duermen bien. Hay niños que comen mejor que otros, niños que se adaptan a la vida mejor que otros. Los míos no duermen muy bien, quieren que los coja en brazos, siempre han tenido esa costumbre. No puedo dejarlos llorar para que recobren el sueño por sí solos. Paso cada minuto con ellos. Es una opción, no me quejo. En Florida, hago el turno de noche: cojo a uno y luego al otro o a los dos a la vez, y además, tengo a mi hijo mayor. Mis noches son muy cortas. Casi estoy acostumbrada a no dormir. A las seis de la mañana, preparo a René-Charles para el colegio, me aseguro de que tenga lista la comida, de que desayune y se dé una ducha. Cuando René no está, yo acompaño a René-Charles al colegio. También tiene beisbol por las tardes.


¡Tienes un horario cargado!
No soy Superwoman, con turno de día y turno de noche. Estoy constantemente en pijama con crema o brócoli en la ropa. Así son las cosas. Sin embargo, en Las Vegas, una persona viene por las noches para atender a mis hijos, así puedo dormir. Tengo que dormir por mi voz. Duermo por mi trabajo. Por eso digo que en Las Vegas puedo descansar. Pero cuando voy a trabajar, no son vacaciones. Sólo estoy descansada porque duermo. Sin embargo, no soy igual de feliz... Prefiero estar "en la tierra" pero llena de felicidad familiar que rodeada de aplausos sin nada que me alimente.


¡Qué bonita conclusión! Gracias de nuevo por tu generosidad. Y gracias por compartir con los lectores de 7 Jours estas fotos de un momento tan íntimo.
¡Ha sido un placer!


"TRANSMITIMOS NUESTROS VALORES A NUESTROS HIJOS" - RENÉ

Señor Angélil, ¿cómo le ha hecho sentir este primer cumpleaños?
¡El tiempo pasa volando! ¡Un año ya! Cada día los gemelos aprenden cosas nuevas ¡No dejan de sorprendernos! Ahora ya dicen "papá" y "mamá". Nos hace muy felices verlos. Y no olvidemos que René-Charles también, aunque tenga 10 años, sigue aprendiendo cada día.


¿A quién decidieron invitar al primer cumpleaños de los gemelos?
Invitamos a miembros de la familia, pero también a los médicos que hicieron posible el milagro del nacimiento de Nelson y Eddy, ya fuese cuidando de Céline o de mí.


Fue un bonito homenaje, una forma de darles un poco de lo que hicieron por vosotros.
Se convirtieron en amigos.


Les debe usted la vida...
Absolutamente.


¿La fiesta la organizó Céline?
Sí. Hubo una piñata y varios juegos de carnaval para los niños. El tema era Disney, así que Mickey Mouse estaba por todas partes.


¿Cómo se aseguran de que, aunque Céline y usted viven en en la abundancia, los niños entiendan que lo más importante no es lo material?
Es nuestra mayor preocupación. Les transmitimos los mismos valores que nos inculcaron a nosotros en nuestras familias. También era lo que más nos preocupaba con René-Charles, y hoy cualquier persona te podrá hablar de la generosidad y de los valores de nuestro hijo. Haremos lo mismo con Nelson y Eddy.


Las fotos transmiten esa voluntad de crear una proximidad con la familia. No fue una fiesta centrada en los regalos.
Fue una fiesta para los pequeños. Todos los invitados trajeron a sus hijos o incluso a sus nietos. Fue un día magnífico, con muchos juegos en el jardín, ¡como un carnaval!


¿Viendo las fotos diría usted que haber podido tener hijos a una edad avanzada es una segunda oportunidad de la vida?
No, tal vez debería... (risas) Pero sinceramente, no tengo edad. No me preocupan los números. Nunca pienso en eso.

 

 

 

 

 

 

 

You Might Also Like

0 comentarios