Vidéo-Presse | Abril 1984
noviembre 26, 2011CÉLINE DION
UNA VOZ QUE SANA EL ESPÍRITU Y EL CORAZÓN
Ver triunfar a una artista joven es un soplo de aire fresco para el mundo de la música en Quebec. Acostumbrados a producir normalmente artistas internacionales, lo raro es que nuestra industria deje de moverse. Hoy, el incomparable talento de Céline Dion ha llegado para dejarnos a todos sin palabras...
El cariño y el amor que Céline Dion tiene por cada aspecto de su profesión la llevan a abrirse generosamente. Tal vez porque viene de una familia numerosa, parece trazar relaciones tan fraternales con las personas que se cruzan en su camino, incluidos los periodistas. Resulta una chica súper cercana.
Hasta aquellos que sólo conocen a Céline Dion por sus discos, sus conciertos, la radio y la televisión adivinan enseguida sus principales cualidades: su talento, su paciencia, su amor por el trabajo. Un encuentro personal con la joven intérprete sólo confirma esa intuición. Además, descubrimos que le encanta comunicar y relacionarse. Al dirigirse a una persona en el tú a tú, hace que te olvides de las diferencias superficiales. Sus fans pertenecen a todos los ámbitos de la sociedad.
Como cantante, Anne-René ya había concedido una entrevista a Vidéo-Presse (en el cuarto volumen de la revista). Hoy, con su marido René Angélil, actúa como representante de Céline. Anne me habla de su admiración por su protegida. Obviamente forma parte de sus atribuciones, pero es un sentimiento claramente sincero. "Algunos artistas tienen mucho talento," dice ella "pero quieren hacerlo todo ellos solos y no confían en nadie. Se dispersan en lugar de centrarse en su arte. Sin embargo, Céline confía en su equipo. Además tiene un gran, gran talento. Un talento incomparable. Un talento que te sana el espíritu y el corazón. Es muy inteligente y sabe trabajar en equipo."
Para la entrevista, Céline también está acompañada de sus padres: figuras honestas con una actitud discreta. Hablan poco, sólo cuando me dirijo a ellos. Les explico los significados de su apellido, que encontré en el diccionario de Nombres de Lugares, en Francia. "Dion" proviene del galo y significa "fuente divina". El dato les fascina.
Le pregunto a Céline si tiene proyectos internacionales. Le llegan ofertas de Francia y de Estados Unidos. Ha grabado en alemán y le encantó la experiencia. Pero eso se lo deja a sus productores, no quiere forzar nada. Quiere tomarse su tiempo para asimilar y vivir las cosas plenamente. Cuando uno es joven como Céline, eso es precisamente lo que se debe hacer ¿Y si se presenta una oferta de cine? Aceptaría encantada cantar y bailar en un musical.
Para aprovechar el día soleado, hacemos las fotos antes de empezar la entrevista. Céline se muestra paciente y hace lo que puede para facilitarle las cosas al fotógrafo. Entre cada foto, me lanza miradas como estudiándome. Al final, creo entender que he superado el examen. Se acerca y me dice: "Me alegra mucho que te hayan mandado a ti." La noto inocente, ya que no nos conocíamos de antes. Esa frase tan fraternal viene de una cierta generosidad, un valor muy escaso en la actualidad. Pero sí que me examinó bien antes de hablar.
Después la entrevista, enciendo la grabadora y empezamos a hablar un momento antes de comenzar. Comportamiento inesperado para un entrevistador, me pongo a hablarle de mí, de mis cosillas. Céline me escucha, y me escucha con atención. También me responde, como si de repente recibiera las olas de un océano de confianza y aprobación.
Al rato empieza a tararear, de manera espontánea, una canción. No es capaz de pasar demasiado tiempo sin la felicidad que le da cantar. La sigo en su tarareo mientras aún estamos en el parque. La gente la reconoce. Les oímos decir entre ellos: "¡Es Céline Dion!". Observo su reacción. No parece ni demasiado orgullosa ni demasiado intimidada. Pero sonríe mucho.
En el momento de despedirnos, Céline se fue con Anne a ver un espectáculo destinado a personas sordas. Me dice que empezó a aprender lengua de signos. Tiene muchas ganas de ver el espectáculo.
El otro día me crucé con un grupo de obreros. Uno de ellos silbaba una de tus canciones ¿Qué se siente al saber que un obrero trabaja silbando una de tus canciones?
Pues es un placer, ¡todo un logro! Eso significa que la canción suena mucho en la radio.
¿Cuando escuchas una canción, eres más sensible a la letra o a la música?
Lo importante es el conjunto. De acuerdo, la música... Tiene que tener una melodía bonita. Pero la letra también es importante. Cuando cantas una canción, la letra tiene un gran protagonismo. Porque es importante sentirla. Es importante transmitir el mensaje a la gente. Quiero cantar cosas que sienta. Así que la letra es muy importante.
Una carrera como la tuya parece bonita vista desde fuera, pero debe de tener sus dificultades ¿Cuáles son esas dificultades?
Hacía mucho que quería dedicarme a este trabajo. Desde que tenía cinco años.
¡Entonces hace falta paciencia!
Yo intentaba imaginar: este trabajo tiene que ser de esta manera... Hace ya casi tres años que me dedico a esto. Por el momento, es aún más bonito de lo que había imaginado.
¿Más bonito?
Sí, el doble de bonito ¡En serio! Porque antes de empezar pensaba: habrá buenos y malos momentos. De momento no ha habido ningún momento malo. Pero me siento muy cómoda con mi trabajo. Es mi vida. Quiero decir: con un equipo como el mío, es fácil sentirte bien. Me parece importante ¡Una familia! Sabes lo importante que es cuando te sientes apoyada por las personas que te rodean. Tengo un equipo extraordinario que trabaja con amor.
Cuando tu representante o tu autor te hacen repetir, te dicen "más rápido" o "más despacio", "sube un tono" o "baja un semitono", ¿te cansa? Debe ser agotador.
¡Oh, no! ¡Me encanta! Porque sé que realmente quieren obtener la perfección. Además yo adoro trabajar. Adoro dar una entrevista, hacer televisión, radio, lo que sea, ensayar. No me molesta. Adoro lo que hago.
¿Qué cualidades aprecias en un chico?
Estoy en edad de interesarme por los chicos. Creo que es normal cuando tienes más de 15 años. Pero de momento no lo sé. No me llaman mucho... No es algo en lo que piense. Para mí lo importante es el trabajo. Además, ¡mi "novio" es mi carrera! Pero por ejemplo, a veces me fijo en la personalidad y en la sencillez de los chicos...
¿Y en una amiga, qué cualidad es importante?
La sinceridad es muy importante para mí.
¿Ya has tenido que actuar para un público frío, difícil?
Aún no ha pasado. Tengo que decir que tampoco he dado tantos conciertos... El concierto en el lago des Dauphins de la Ronde fue inolvidable para mí ¡Fue una de las primeras veces que cante para tanta gente y con tantos músicos! Subí al escenario pensando: estoy en el salón delante de mi familia ¡Me sentí cómoda al cien por cien! Antes de subirme al escenario sí que tuve un poco de miedo. Era un escenario flotante, sobre el agua. Naturalmente, la gente no estaba sentada sobre el agua. Estaban más lejos, en butacas.
Fue un lugar especial.
Yo pensaba: estoy lejos del público, no habrá contacto ni calor humano. Daban lluvia. Por suerte no llovió. Tuvimos un cielo estrellado. Hubo contacto con el público, calor... Casi sentía que podía tocarlos. De verdad, me sentí muy, muy bien. Adoro a la gente. Lo extraordinario es sentir por dentro que el público aprecia lo que haces.
¿Te ha cambiado el éxito? ¿Tal vez te ha hecho ser mejor?
Me ha enseñado muchas cosas. Pero no lo sé. No siento que me haya cambiado. Sigo siendo la misma. Como si aún fuera el bebé de la familia. Quiero decir, no ha cambiado nada.
Si viese algún cambio, creo que... ¡Es que no hago este trabajo para cambiar! Hago este trabajo porque me gusta y quiero hacerlo toda mi vida.
Tus amigos sí que se comportan de otra forma, ¿no es así?
Sí.
¿Eso puede provocar un aislamiento?
Algunos de mis amigos se han alejado, otros se han acercado más a mí, otros siguen siendo igual. Nos vemos menos. Pero nos llamamos. Quedamos los fines de semana. Mis amigos son muy importantes para mí.
¿La fama puede dar miedo?
A mí no me da miedo ¡Estoy muy bien rodeada! Avanzamos paso a paso, día a día, semana a semana. No tengo ningún miedo. Trabajo con una gran familia. La gente que me rodea trabaja con amor. También es importante sentirte querida.
¿Si alguien te interrumpiera en mitad de una comida en un restaurante para pedirte un autógrafo, te parecería mal?
¡Oh, no! Para nada. Me encanta. A veces hay gente sentada en la mesa de al lado. Hablan entre ellos, ¡y les da mucha vergüenza! Entonces los miro, les sonrío y me acerco a hablar con ellos, ¡algo! Me gusta mucho cuando la gente se me acerca para hablar conmigo o pedirme un autógrafo.
¿Qué tipo de discos escuchas en tu casa? ¿Muchas cosas?
¡Y tanto! Muchas... Michael Jackson, Stevie Wonder, Barbra Streisand... Depende. Hay muchos discos que me gustan. En casa tenemos muchos. Casetes. Me los pongo en mi walkman...
¿Cuál era tu juego o juguete favorito de pequeña?
Mi juego preferido era cantar. No conozco otra cosa. Crecí en una familia de músicos. Somos 14 hermanos, y mis 13 hermanos y hermanas adoran este trabajo. Muchos se dedican profesionalmente a ello. Obviamente juego con mis amigos como cualquier persona de mi edad. Pero cantar es lo mejor que hay.
¿Qué tal llevas los estudios?
Tomo clases particulares para poder seguir con mi trabajo. Sí, es mucho más intenso. Pero a mí me va mucho mejor así. Para mí, los estudios son tan importantes como el trabajo.
Antes hablábamos de las cualidades de la gente. Háblanos ahora de sus defectos ¿Qué es lo que menos te gusta?
La gente hipócrita. No creo que sea la única que piense esto. Las personas que te dicen cosas bonitas cuando te tienen delante y cosas feas por detrás, es horrible.
Tal vez por causa de celos. Para los mortales normales, el talento es un misterio. Dicen que hay que tener talento para hacer lo que tú desees hacer. Tú deseaste cantar ¿Por qué lo deseaste con tantas ganas? ¿Cómo sucedió?
En primer lugar, la música era un sueño para mí. Como te decía, decidí dedicarme a esto cuando tenía cinco años. Di primer concierto en la boda de mi hermano, la primera vez que me subí a un escenario delante de la gente. Recuerdo la canción que canté, una canción de France Castel: Donnez-moi des aiguilles, du fil et du coton. Unos años después, mis padres compraron un pequeño bar. Los fines de semana, a veces, iba a cantar. Me encantaba. Fue entonces cuando empecé a sentir la necesidad de expresar lo que sentía. Mi madre decía que cantaba demasiadas canciones de otros artistas. Naturalmente, no tenía un repertorio propio. Mi madre dijo: "¡Pues vale! ¡Yo te escribiré una canción!" Mamá escribió Ce n'était qu'un rêve. Mi hermano y yo compusimos la música. Mi hermano sacó la guitarra. Nos sentamos y fuimos sacando las notas. Una vez hecha la canción, uno de los amigos de mi hermano dijo: "Deberíais grabarla en un casete y mandársela a un productor." Mi madre vio el nombre de René Angélil en muchos de nuestros discos en casa, así que se la mandamos a él. El productor escuchó la canción, me llamó a su oficina, me pidió que se la cantara sin música ni nada. Tenía 12 años. Estaba acostumbrada a cantar con un micro. Me dio su boli y me dijo: "Ahí tienes tu micro." Entonces me imaginé que tenía gente delante y músicos a mi alrededor, como si estuviera dando un concierto. Tras escuchar Ce n'était qu'un rêve me dijo: "Grabaremos un single y si funciona bien, seguiremos." René Angélil conocía al señor Eddie Marnay desde hacía tiempo (un letrista muy conocido). En aquel momento, el señor Marnay estaba justo en Montreal. El productor le puso mi primer single. Parece ser que le gustó y decidió escribir para mí. Eddie Marnay ya no es sólo un autor para mí. Es un grandísimo amigo. Las cosas que me ha escrito son cosas que siento, que vivo. Desde hace más de dos años conoce a mis amigos, a mi familia; me conoce muy bien, conoce mi vida. Cuando canto una canción necesito sentirla, más que cantarla solo por cantarla, que para mí no significa nada.
Cuando cantas te diriges directamente a la gente. La mayoría de las formas de arte suponen una comunicación menos directa. El romancero, por ejemplo, cierra la puerta para escribir.
Yo le abro mi puerta a la gente. Pero escribir y cantar son dos cosas distintas. No es lo mismo. Escribir implica encerrarte en una habitación y dejarte llevar. Mientras que yo lo hago sobre un escenario y delante de mucha gente. Yo necesito el contacto con la gente.
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