Filles d’aujourd’hui | Marzo 1983

junio 16, 2026

Céline Dion, “mi novio es mi carrera”

Por Johanne De Bellefeuille


¿Por qué tengo de repente la impresión de encontrarme frente a un personaje de cuento de hadas? ¿Cenicienta tal vez, con su proverbial suerte? ¿Caperucita Roja por su aspecto juvenil? Ciertamente no La Bella Durmiente, porque la vida le deja poco tiempo para dormir. Sea como sea, Céline Dion tiene muchas razones para creer en la providencia, en Papá Noel y en los duendes…

A los 14 años, dicen que uno tiene toda la vida por delante. Pero algunos eligen adelantarse y crear su propio destino. Ese es el caso de esta joven nativa de Charlemagne (cerca de Montreal), que desde hace dos años coge el toro por los cuernos y se va metiendo al público en el bolsillo. Su primer sencillo, Ce n’était qu’un rêve, después de haber ocupado los primeros puestos del palmarés durante varias semanas, vendió más de 40.000 copias y su último álbum está a punto de superar todos los récords de ventas. Fue elegida como una de las revelaciones de 1982 por el MIDEM (una quebequense que había recibido este honor antes que ella: Fabienne Thibeault en 1978) y en el momento de la entrevista, se acababa de enterar de que Cannes la ha seleccionado para recibir esta mención. ¿Una chica con demasiada suerte? La joven se somete encantada a mis atrevidas preguntas:


Johanne: Debo confesarte mi ignorancia respecto a tu carrera. Llego un poco desprevenida a esta entrevista. Dime, ¿cómo empezó todo?


Céline: Yo siempre quise cantar. Nunca había pensado en otra cosa. Tenía apenas 2 ó 3 años cuando empecé a demostrar ciertas aptitudes para el canto. Mis padres y mis  hermanos y hermanas me animaban constantemente para que continuara mis estudios. Pero yo no pensaba en otra cosa. Di mi primer concierto a los 5 años: fue en la boda de mi hermano. Fue allí donde descubrí que cantar era toda mi vida. Tuve una oportunidad increíble cuando hace ya 3 ó 4 años, mi padre compró un bar salón. Cada fin de semana, mi hermano y yo actuábamos allí y así empecé a tener algo de éxito.

Tiempo después conocí a René Angélil tras haberle enviado una grabación mía. Me llamó  y tuve que cantar delante de él, sin música y sin micrófono. Estaba muerta de miedo, pero lo hice y aceptó ocuparse de mi carrera.

Mi primer single se llam Ce n’était qu’un rêve, la misma canción que canté para René durante mi audición. Mi madre, mi hermano y yo habíamos compuesto esta pieza. No hacía falta que le dijera a mi madre lo orgullosa que estaba…


Johanne: Aunque todo parece perfecto, ¿no hay aspectos de este trabajo que no te gusten o que te gusten menos?


Céline: Todo me gusta en los diferentes niveles. Por supuesto, si me ofrecen elegir entre una entrevista en la radio y un concierto, voy a elegir lo segundo. Pero creo que todos los aspectos de este trabajo tienen su lado bueno. Me gustan menos las entrevistas en televisión porque me ponen muy nerviosa, pero forman parte del juego.


“LLEVO UNA VIDA TOTALMENTE NORMAL”

Cuando conoces a una niña cuya vida va tan deprisa, uno no puede evitar preguntarse si esto habrá afectado a su vida. Su respuesta a esta pregunta es firme y segura:


Céline: Por supuesto, tengo que renunciar a muchas cosas por mi trabajo, pero al mismo tiempo siento que llevo una vida totalmente normal. Me mudé a Montreal con toda la familia, es decir mis padres y nosotros, los cinco hijos que todavía vivimos en el domicilio familiar.


Johanne: Pero vamos a ver, ¿cuántos sois en el clan Dion?

Céline: Tengo 8 hermanas y 5 hermanos. Somos 14 y yo soy la más joven. Mi hermana mayor tiene 35 años. Podría ser mi madre. De hecho, mi madre tenía 41 años cuando me tuvo.

Johanne: ¿Nunca has sufrido por esta diferencia de edad entre tú y tus padres?

Céline: ¡Tengo los mejores padres del mundo! Cuando era más joven e iba al colegio, los comentarios de los otros niños me hacían pasarlo mal a veces, pero yo sabía bien que era más afortunada que ellos por haber nacido en una familia tan grande y unida.

Johanne: Aparte del hecho de haberte mudado a Montreal, ¿cuáles son los cambios que tu carrera ha impuesto a tu vida?

Céline: Irme de Charlemagne fue un poco doloroso; me gustaba el campo y sentía que la ciudad no nos dejaba mucho espacio para vivir, pero me adapté poco a poco. Luego, tuve que dejar el colegio tradicional para reemplazarlo por clases particulares con un profesor  que viene a casa cuando tengo algunas semanas libres. Allí sigo cursos intensivos en todas las materias de mi curso de secundaria. No extraño el colegio aunque sí echo de menos a mis amigos.

Johanne: Hablemos de tus ellos. ¿Qué les parece tu éxito?

Céline: Están todos muy contentos, pero a algunas de mis amigas más cercanas les ha costado hacerse a la idea. Durante un tiempo, me creían inaccesible y se alejaban un poco de mí. Aquello me dolía y se lo dije. Ahora entienden que no he cambiado, que sigo siendo la misma y todo ha vuelto a la normalidad.


“LOS CHICOS SON MÁS TÍMIDOS CONMIGO”

Quieras o no, los catorce años es la edad a la que una empieza a fijarse en los chicos. Nunca es fácil y se tiende a creer que la popularidad y la fama pueden facilitar las cosas. Pero ¿es realmente así?

Céline: Los chicos son todavía más tímidos conmigo que con las otras chicas. A menudo me sucede que algún chico me dice que le gustaría salir conmigo, pero es demasiado tímido para decírmelo él mismo. Cuando eso ocurre, le respondo que mi “novio” es mi carrera y que no tengo tiempo de meterme en ese tipo de cosas por el momento. Tengo bastante tiempo y, por ahora, hay cosas más importantes. Pero los chicos se me acercan a menudo. Me lanzan piropos y siempre son muy simpáticos.

Johanne: ¿Qué te parece que te reconozcan en lugares públicos?

Céline: Me parece genial. Lo que no entiendo son las personas que claramente me reconocen pero no se atreven a acercarse. Los oigo cuchichear “Es Céline Dion”, pero en cuanto me doy la vuelta hacen como si no me vieran. Entonces los saludo y se quedan mudos.

Johanne: Aparte de pasear y divertirte, ¿cómo te diviertes en los pocos minutos que tienes libres?

Céline: Me gusta el tenis, la natación, la danza. Para mantenerme en forma, hago ejercicios todos los días. También me gusta la lectura. Hace poco leí El Principito y me fascinó. En cuanto a la música música, me gusta Ginette Reno, mi ídolo, y Fabienne Thibeault. También me gusta el grupo americano Manhattan Transfer. Hace poco los vi en concierto y me parecen sensacionales.


Luego, no pude evitar hacerle la típica pregunta que se le hace a una niña tan avanzada: “Dime, Céline, ¿qué quieres ser de mayor?” “A decir verdad”, respondió ella, “nunca me he considerado otra cosa que cantante. Siempre he querido cantar. Espero hacerlo hasta el final de mis días.”


“23 AÑOS, LA MEJOR EDAD PARA CASARSE”


Por supuesto cantará siempre, ¿pero no contempla posibles cambios en su vida personal o profesional?


Céline: Me gustaría ser más conocida. Creo que todo artista desea reconocido mundialmente. Ese es mi objetivo. Me gustaría tocar todas las facetas de este trabajo: cine, musicales, televisión. No quiero limitarme a la interpretación. Tengo mucha ambición.

Johanne: Me parece casi sorprendente que no menciones el matrimonio… Pero en 10 años serás todavía muy joven, tendrás los 24 años…

Céline: Es verdad, ya tendré 24 años. Tal vez sea la edad para casarme… Creo que la mejor edad para el matrimonio es 23 años… Porque, por ejemplo, con 32 años, ya se es un poco mayor.

You Might Also Like

0 comentarios