Dernière heure | 03.04.1999
noviembre 30, 2011"Estoy en el mejor momento de mi vida."
- Céline Dion
Justo antes de la gala de entrega de los Oscars, en un programa de televisión especial que ya es tradición, Céline Dion habló con Barbara Walters. Sus inicios, el hijo que quiere tener y su retirada fueron algunos de los temas que trataron con espontaneidad y frescura.
Al principio del programa, Barbara Walters recuerda los grandes momentos de la carrera de Céline, su encuentro con René, sus primeras grabaciones, sus primeros conciertos y sus primeros premios. Habla de la evolución de la mujer y de la carrera internacional de la diva. Después, comienza la entrevista con una pregunta para René.
René Angélil, ¿qué viste en Céline cuando se presentó en tu oficina a los 12 años?
Yo entonces tenía 30 años. Llevaba 20 años en este trabajo y las cosas no me iban muy bien. Céline llegó a mi oficina con su madre. Cuando empezó a cantar, escuché la voz de un ángel...
Céline: Todo pasó muy rápido y de una forma tan grandiosa que ahora queremos parar. El éxito, el dinero, todo... Es demasiado... Ha llegado la hora de hacer una pausa. Queremos tener una vida normal.
Normalmente, los artistas aprovechan los momentos de éxito para continuar. No tienes ni 31 años y ya quieres parar. Es sorprendente.
No quiero esperar 10 años, ni siquiera 5 años. Quiero recoger mi medalla de oro y retirarme. No quiero que la gente se canse de verme o de oírme. Es demasiado, de verdad...
¿Cuánto tiempo va a durar esta pausa?
Al menos dos años.
¿Y durante esos dos años nada de discos ni giras? ¿Nada?
Exacto. Queremos formar una pequeña familia.
Oh, oh, oh... ¡un momento! ¿Por eso queréis parar? ¿Es esa la auténtica razón?
Sí. Es la razón principal. Queremos pasar una buena temporada los dos y formar una pequeña familia. Pero no tendremos 14 hijos. No hay tiempo...
¿Es el trabajo lo que te impide tener hijos?
Sí.
¿Es lo que te dicen los médicos?
Sí. No tengo problemas de salud, a pesar de todo lo que se ha dicho. Estoy bien. Amo lo que hago, pero tengo que poner distancia... Este bebé necesita tiempo. Probablemente por eso no me quedo embarazada. El bebé debe de decir: "Ahora no tienes tiempo para mí. Cuando lo tengas, entonces vendré."
Para aclarar la situación, ¿no estás embarazada?
No, no lo estoy.
¿Sabes que se rumorea que eres anoréxica?
Sí.
¿Vigilas lo que comes?
No.
¿Entonces eres delgada por naturaleza?
Sí. Puedo comer lo que quiera. No tengo problemas de peso en este momento.
Dicen que tienes entre 500 y 1.000 pares de zapatos ¿Es cierto?
Sí. Soy una auténtica loca de los zapatos. Hay quien tiene problemas de drogas, come demasiado o no come lo suficiente. Mi adicción son los zapatos. Sí, creo que tendré como 1.000 pares. Todos tenemos lo nuestro.
Dicen que la víspera de un concierto no cantas ni tampoco hablas. No silbas, no toses, no te ríes ¿Es cierto?
Efectivamente. No hablo, ni susurro. Toso y río de otra forma. Reír es muy malo para la garganta. Irrita y fatiga la voz. René adora los días que no hablo. Normalmente, suelo hablar mucho. (risas)
Eres la más joven de una familia de 14 hermanos. Hoy vives en un palacio moderno, pero he oído decir que cuando eras pequeña estabais cuatro en una habitación.
¡Dormíamos cuatro en la misma cama! Eran los buenos tiempos... La parte económica era muy difícil, no sabíamos lo que tendríamos para comer. Pero con mi madre nunca había problemas. Siempre tenía soluciones para todo. Es una mujer maravillosa, es mi ídolo. Mi padre trabajó muchísimo durante muchos años. Ten en cuenta que mis padres no fueron al colegio. No saben escribir muy bien. De joven, me daba vergüenza. Pensaba: "Mis padres no saben escribir." Cometían errores. Ahora, soy yo la que los comete.
Hoy eres tú la que cuida de ellos. A los cinco años cantabas en la mesa, y en el bar de tus padres, ¿no es así?
Sí, en el bar de mis padres... Pero a mi madre no le hacía gracia. Creía que no era un ambiente sano para mí. Quería que tuviera una auténtica carrera profesional. Me parecía genial, ¿pero cómo? Ella, que no sabía escribir, compuso mi primera canción. Mi hermano cogió la guitarra y le puso música al texto de mi madre. Después grabamos la canción en un casete. Se llamaba Ce n'était qu'un rêve. Le debo mi carrera a mi madre. Ella empezó mi sueño.
Y ese casete decidisteis mandárselo a un hombre que tenía una buena reputación en el mundo de la música, René Angélil, que hoy es tu marido y la persona que gestiona tu carrera ¿Cómo reaccionó?
Nos encontramos en su oficina, me pidió cantar para él. Le hice llorar. Me sentí orgullosa. Miré a mi madre como diciendo: "Esto está hecho".
René se encontraba delante de una niña de 12 años, tímida y no muy guapa... ¿Cuándo nació el romance entre vosotros?
Fue en Dublín, en 1988. Una noche, antes de separarnos, René me dio un beso distinto... en los labios.
Entonces tú tenías 20 años y el 46...
Sí. Tuve una sensación maravillosa por todo mi ser, y pensé: "Esto es amor."
¿Fue un problema entonces la diferencia de edad? ¿Lo es hoy?
Ni lo fue entonces ni lo es ahora. René siempre ha sido fantástico conmigo. Nadie me amará como él... La que sí se preocupó más fue mi madre. Quería un príncipe azul para mí. René ya había estado casado dos veces y tenía tres hijos. Me decía "¡Despierta, Céline!" No era la situación perfecta, pero nada es perfecto.
¿Y seguís sintiendo lo mismo?
Hoy es aún mejor, porque conozco a René un poquito más cada día. Y será mejor en el futuro. Es una de las razones por las que me quiero retirar.
¿Os preocupa lo que pasará en dos años, cuando retomes tu carrera?
En absoluto. No es algo que nos preocupe. Durante esta época echaré de menos la música, eso seguro. Pero en dos ó tres años volveré con nuevas canciones. Y si no funciona, pues será el fin. Cuando era más joven me aferraba a una canción, a mi carrera. Tenía un sueño. Quería tener una carrera internacional, viajar, cantar y seguir cantando...
Hoy, tengo 30 años. La música es una forma maravillosa de expresarme, pero no lo es todo. Es hora de parar. Quiero hacer muchas cosas, cocinar, jugar al golf, tener un hijo... ¡y conducir sin chófer!
Tiene gracia que digas eso, porque la mayoría de la gente sueña con tener chófer.
Lo sé. Pero ya no quiero viajar más. Quiero quedarme en casa.
¿Es esta la época más bonita de tu vida?
Yo creo que sí. Para una mujer, la treintena es una edad fantástica. Eres lo bastante joven para empezar ciertas cosas y lo bastante mayor para evitar otras. Es el mejor momento de mi vida. Por eso quiero parar.
UN LOOK DE DIVA
Céline Dion nos tenía acostumbrados a un estilo clásico en sus trajes de gala, pero este año fue mucho más atrevida. Nuestra diva fue una de las artistas más destacadas de la noche. Recogemos algunos de los comentarios que suscitó.
En la moda pasa lo mismo que con los gustos y los colores: rara vez un traje gusta a todo el mundo. Durante la gala de los Oscars, las opiniones sobre el sombrero Fedora, las gafas de John Galliano y el traje de Christian Dior que Céline llevó fueron de todo tipo. A algunos les pareció una opción elegante y relajada, a otros algo de lo más rebuscado. Como siempre, no se puede contentar a todo el mundo.
El mejor cumplido lo hizo la presentadora de la noche, Whoopi Goldberg: "¡Eso es tener clase, querida! Así es como se viste una diva, y Céline es la diva de divas..."
En el programa Entertainment Tonight también comentaron que la cantante iba vestida como una gran dama de la canción. Una vez más Kate Capshaw, esposa de Steven Spielberg, muy elegante con un diseño de Vera Wang, destacó el buen gusto del estilismo de Céline con un punto de extravagancia. Pero la palabra extravagancia siempre tiene su connotación... Evoca estilismos más típicos de Cher, Kim Basinger, Elizabeth Taylor o Barbra Streisand. Sin duda preferimos el punto de vista de Sandy Powell: "Céline iba guapísima con un traje clásico y a la vez innovador, y su piel bronceada lo hacía destacar todavía más. John Galliano ha diseñado un conjunto precioso, y Céline nació para llevar a Galliano." Sandy Powell es la diseñadora que este año se llevó el Oscar al Mejor Vestuario por Shakespeare in Love.
SIMPLEMENTE ESPECTACULAR
Para Nancy O'Dell, de Access Hollywood, "las más elegantes de la noche fueron Geena Davis, Jennifer Lopez, Céline Dion, Uma Thurman y Meryl Strep". La periodista prefirió su estilo y gracia a la "elegancia simple y tranquila" de Helen Hunt, Gwyneth Paltrow, Cate Blanchett, Anne Heche y otras como Lisa Kudrow. Para describir la magistral creación de Galliano, Meryl Strep tuvo dos palabras: "pura magia".
El modista Blackwell, que normalmente no tiene pelos en la lengua a la hora de describir los looks de las estrellas, sólo tuvo buenas palabras para el traje de Céline: "Estuvo espectacular, ¡te dejaba sin aliento! No hay más palabras."
Otros hombres presentes en la gala no se quedaron cortos en elogios. Bill Conti, director de orquesta que durante toda su vida ha visto desfilar a las modelos más bellas y los trajes más bonitos, exclamó: "Sólo podía mirarla a ella toda la noche. Era la más guapa de todas." Prefirió el conjunto de Céline a los trajes de Mariah Carey y de Whitney Houston, que interpretaron a unos pasos de él la canción oscarizada When You Believe. Por otra parte, Kevin Costner resumió su opinión en una palabra: "estupenda".
Steve Martin, que junto a Goldie Hawn presentó el Oscar al Mejor Guión, reconoció que Céline tuvo "la elegancia de una gran estrella".
Evidentemente, Eva Friede de The Gazette, nombró a las dos personalidades peor vestidas de la noche: Whoopi Goldberg (por sus numerosos cambios de ropa, cada uno más sorprendente que el anterior) y... nuestra Céline nacional. Esta periodista es la excepción que confirma la regla.
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