Le Lundi | 15.06.1985

noviembre 25, 2011



Céline Dion
MIS PRIMEROS PASOS DE MUJER

"Lástima que los hombres no sean más románticos"

Hace casi cinco años conocí a una pequeña de 12 años, con unos ojos inmensos, piernas largas y delgadas, que temblaba de timidez y nervios. Céline Dion ya tenía esa magnífica voz que todos conocemos hoy y creo que fui la primera periodista que pudo entrevistar a esta niña prodigio. Desde entonces ha dado incontables entrevistas y puedo describir la evolución de Céline, que pasó de ser una niña adorable a una encantadora adolescente, y hoy, una preciosa mujer joven; sí, con 17 años ya se es mujer joven.

El año pasado Céline me dijo que le resultaba difícil tener 16 años; ubicada entre dos etapas (la adolescencia y la vida de mujer) se le presentaban conflictos de instintos, un despertar hormonal, ¡la crisis de la adolescencia! Y todos sabemos que no es nada fácil. Pero un año después, la crisálida ha dado paso a una mariposa y podemos ver a una Céline feliz, con tacones altos, faldas un poco más sexy (tampoco demasiado) y un maquillaje que acentúa sus grandes ojos negros, de los que ha desaparecido la expresión de bebé para dar paso a una mirada más seductora.


MÁS SEGURIDAD

¿Cómo se sentirá nuestra joven que acaba de salir de la crisis de la adolescencia? Nos dice que es como cambiar de piel y tener una nueva perspectiva ante la vida. Céline me dice sin problemas que está encantada de haber salido por fin de la adolescencia. Aborda esta nueva etapa tan importante de su vida con rigor, entusiasmo y confianza.


Céline, no has cambiado y a la vez tienes algo distinto, es difícil de explicar.

Seguro que me notas más segura. Cuanto tenía 16 años no sabía ni con qué pie pisar cuando me levantaba por las mañanas. Pero a los 17 años es raro, tampoco es una grandísima diferencia y sin embargo me siento mucho más segura de mí misma; siempre empiezo los días con el pie derecho y sé a dónde voy.


¿Este cambio fue gradual o llegó de golpe?

Tendría que haber sido poco a poco, por dentro y sin darme cuenta pero una mañana, me levanté y me di cuenta de que me sentía más decidida.


¿Decidida a qué? ¿A pasar completamente de lo que te quedaba de "bebé" o de niña pequeña?

Sí y no, pero llega un momento en que te atreves a ser tú misma, te aceptas y me dije: "Céline, ya es hora de que seas una mujer." Desde entonces he ganado confianza en mí misma y la vida es maravillosa; ya no hay batallas internas. Eso fue lo que pasó.


¿A veces no te apetece volver atrás?

En absoluto, es como si hubiera cruzado una gran barrera; he dado un paso adelante, al mundo de los adultos y estoy en pleno proceso de descubrir miles de cosas, cada una más apasionante que la anterior.


UNA IMAGEN MÁS SEXY

Supongo que tu forma de ver las cosas ha cambiado.

Sí, y quizá también mi forma de verme a mí misma. Fíjate, me he cortado un poco el pelo...


A los 17 años somos más críticos con nosotros mismos.

Sí, nunca estás contenta. De todas formas, hoy sé que no puedo ser perfecta, aunque aspire a la perfección.


Me he fijado en que tu vestuario ha cambiado un poco, ¿ha crecido contigo?

Aún me gustan las cosas románticas pero me gusta tener estilos distintos. No me gusta ser predecible; llegar a una recepción o a una fiesta y que todo el mundo sepa de antemano lo que te vas a poner, como si es una blusa blanca y pantalones negros, no está bien. Quiero que digan: "A ver qué se pone esta noche, siempre saca cosas fantásticas... ¡guau!"


¿Qué es lo que más te interesa con este nuevo look?

Me gusta gustar, estar guapa, sentirme bien conmigo misma, eso seguro ¿Sabes lo que me gustaría ponerme y que ya no se vende más porque ya no está de moda? Ligueros y crinolinas porque te daban una figura espléndida.


Eres consciente de tus cualidades, de tu cuerpo ¿Ahora quieres exponerlo más?

Sí, me gusta sentirme sexy, ¿por qué no? No quiero decir que vaya a ser algo vulgar, llevar escotes hasta el ombligo ni faldas híper cortas. Para mí una mujer sexy es una mujer femenina.


Apuesto a que tus gustos también han cambiado.

Tampoco tanto, pero hay cosas que me gustan menos que antes. Pero en conjunto soy fiel: por ejemplo, siempre he adorado a Enrico Macias y me sigue encantando. Para mí, Nana Mouskouri y Barbra Streisand son auténticas modelos a seguir ¿Qué mujer o qué gran artista no lo es?


¿Hay ventajas en tener 17 años o en crecer en general?

Pues te salen arrugas y a veces me duele la espalda... (risas) No, escucha, una ventaja que te puedo decir es el cambio de actitud que estoy notando por parte de mi entorno, por ejemplo.


SU TIPO DE HOMBRE

¿En qué ha cambiado la actitud de tu entorno?

Siempre me trataron como si tuviera más edad de la que en realidad tengo, pero ahora se nota más en el sentido de que me escuchan más cuando tengo algo que decir. Además, me atrevo más a decir lo que pienso.


También se te ve mucho más cómoda en el escenario.

Sí, me gusta cantar repertorios variados, lo que no puedo hacer en los discos: canto temas de Félix Leclerc, una pieza de Carmen (tengo un poco de sangre española) y me gusta variar.


Si tienes sangre española, deberían gustarte los hombres morenos.

Sí, sobre todo cuando tienen la piel bronceada. Pero si conozco a un rubio guapo...


¿Eres tan romántica como lo eras a los 16, Céline? Solías hablarme del hombre de tus sueños.

Él sí que es romántico, eso seguro; pero es una pena ver que los chicos de hoy no lo son. Me encantaría que me abriera la puerta del coche o que me mandara flores. 


Los hombres románticos son difíciles de encontrar.

¿Conoces a alguno?


Sí, yo conocí a uno, así que ánimo, aún existen.

Pues mejor, ya empezaba a dudar... Eso de querer liarse de repente con una... No... No me gusta, van demasiado rápido.


Me da la impresión de que ya no estás esperando por el Príncipe Azul.

En cierto modo es verdad... Quizás sea un poco menos importante para mí este año en comparación con el año pasado. Siempre hay sitio para el amor, pero tampoco es algo que me obsesione.


¿El espectáculo ante todo?

De momento sí, mis prioridades van en esa dirección y mi vida me gusta cada vez más.


¿Has aprendido a viajar con la edad?

Ese también es uno de los placeres de madurar: te vuelves más consciente de todo, del mundo, lo aprecias todo al máximo. Lo mejor es que me siento muy querida, pero tengo que decir que también estoy muy bien rodeada.


Imagino que tu familia es tan importante como siempre.

Sí, claro. Pero había cosas que no me gustaban y que eliminé con el tiempo. No hay nada peor que ver a un adulto callarse cuando está contigo para después ir a cotillear a tus espaldas y después les oyes decir: "Mira, ahí va. Que no se entere de que sabes esto de ella." No, eso ya no pasa y mejor. Mi propia madre te lo puede confirmar.


EL CORAZÓN DE UNA MADRE

Mamá Dion llegó acompañada de su marido, ya que la pareja rara vez se separa de su benjamina cada vez más mayor, guapa y popular. 


Ya no es un bebé, ¿lo has notado?

Sigue siendo mi Céline, llena de amor y cariño pero es evidente que su actitud ha cambiado un poco, es más adulta, más madura. Sigue siendo muy espontánea y natural y eso es importante.


Apuesto a que te resulta difícil verla crecer. Acabará abandonando el nido para empezar su vida de mujer.

La veo convertirse en mujer, es verdad, eso lo veo con los ojos. Pero con los ojos del corazón, para mí sigue siendo mi bebé porque es nuestra hija pequeña y no hemos tenido más hijos después. ¿Te confieso algo, Yolande? Es un poco triste para una mamá pero así es la vida, no podemos hacer nada.


Mientras conversaba con Mamá Dion, Céline se maquillaba con una mano experta; resultaba muy entretenido verla examinarse con una mirada crítica y severa, en busca de defectos mientras yo veía a una chica adorable con la cualidad más bella de todas: la juventud.


Estás descubriendo cosas constantemente.

Sí, hasta productos de maquillaje, me encanta experimentar. Con todas esas experiencias acabo descubriendo quién soy y tengo que decir que cada vez soy más Céline, cada vez me siento más Céline.


¿Ha cambiado tu relación con los periodistas?

Siempre ha sido buena, pero ahora las cosas me afectan menos. Al principio, si alguien escribía que era snob, por ejemplo, lo pasaba mal. Me molestaba y decía que por lo menos podrían haberlo comprobado. Hoy ya no me tomo las cosas tan a pecho.


¿Qué harás con el problema de la escasez de hombres románticos?

Hay uno que me parece muy atractivo, que tiene estilo y clase. Es el que interpreta a Blake Carrington en Dinastía. No tengo nada contra los chicos de mi edad, pero tengo mucha curiosidad por cómo sería salir con un macarrilla. Tal vez hasta me mandaría flores o me regalaría collares y pulseras con púas (risas).


Dices lo que quieres, apuesto a que sueñas con una boda preciosa... Todas las chicas sueñan con eso.

Sí... (suspira) Qué ganas tengo de que eso pase. Pero no creo que sea a corto plazo.


¿Y SU FUTURO?

¿Te asusta el futuro?

No, vienen muchas cosas bonitas y sobre todo una carrera internacional que está funcionando bien, una vida de mujer estupenda pero las cosas van muy rápido. No voy a cambiar el mundo, pero me gustaría volver a los valores románticos, aunque no creo que eso vaya a pasar. Por ejemplo, estoy segura de que en el año 2000 tendremos robots, más aparatos electrónicos, etc.


¿Mientras tanto, por lo menos tendrás tiempo para cogerte vacaciones?

Sí, este verano tendré un mes entero y aprovecharé para terminar el famoso tratamiento de mis dientes. Después... una gira por Europa y promoción. También tengo que hablarte de René Angélil: normalmente me deja decidir las cosas por mí misma, es decir, siempre lo ha hecho pero ahora me dejará sola y eso demuestra una confianza que agradezco mucho.


¿Cómo describes lo que pasa cuando por fin te conviertes en mujer?

Es una explosión de confianza en ti misma, el fin de la timidez y del miedo, es simplemente maravilloso.


¿Qué dirías si te describiera como mujer en dos palabras: apasionada y sensual?

¿Por qué no? 


Céline echa a reír y está encantada con esos dos calificativos que la representan como mujer. La miro (pronto será mayor de edad) y, como Mamá Dion, me da algo de pena: es tan guapa, tan joven, tan segura de sí misma y tan vulnerable en su recién encontrada feminidad. Me encantaría decirle, como todas las mamás quieren decirles a sus hijas a estas edades: "Cuídate pequeña, el mundo es duro y hay mucha gente mala, pero tienes que seguir adelante hacia tu destino de mujer ¡Sé feliz!"

 

 

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