La Semaine | 14.11.2009
octubre 23, 2011Su lucha por un segundo hijo
Justo a tiempo para su segundo embarazo, Céline reencuentra su libertad. Terminada la gira de conciertos. "Ya no protejo mi voz, puedo acatarrarme, tener alergia al polen, problemas de estómago... no pasa nada." Sin embargo, a veces le vienen actos reflejos del pasado: "¡Atención al próximo show! Entonces recuerdo: "Todo va bien, te lo has ganado".
Ya han pasado cinco meses desde que el trío se replegó en su propiedad secreta de Montreal. Los Dion-Angélil se compraron una isla, Isla Gagnon, a una media hora de Montreal, para estar tranquilos. Bosques llenos de pájaros y ardillas, hectáreas de verde, lagos para ir en kayak, pesca y otras actividades, puentecitos que recuerdan a los cuentos de hadas y una casa que parece una auténtica mansión victoriana.
La casa de Céline es un verdadero castillo: piedras grises, cuatro edificios unidos de manera impecable, un torreón, una entrada con alfombra roja, un sistema de seguridad como el de la Casa Blanca y un parque inmenso. El exterior tiene un aire de zona de juegos, una zona de ensueño: toboganes, tiovivos, camas elásticas y columpios. Un camino con balizas llega hasta el final del bosque para que los más pequeños no se pierdan. Una pista de motocross a la que toda la familia se apunta y, obviamente, lo indispensable: piscina, minigolf, tenis, zona de skate, etc. René tiene cinco nietos que saben apreciar la infraestructura de su abuelo.
La víspera de nuestro encuentro, la pareja organizó una fiesta, como suelen hacer para disfrutar del verano en Canadá. Todos los residentes chic de las islas de alrededor lo hacen, pero sin duda sus propiedades no están ni la mitad de ordenadas que la de los Angelil al día siguiente. Bajo la dirección del Sr. Jean-Jacques, el personal tiene un buen sentido del detalle: todo está calculado al dedillo. Los invitados pueden escoger entre grandes sofás cerca del jardín o pequeñas terrazas con vistas al lago y al parque de juegos. En el interior de la mansión, el ambiente es de lo más acogedor, parece imposible que noten el horrible frío que hace cuando llega el invierno: muros gruesos, chimeneas y ventanas aislantes.
La mañana de mi visita, optamos por una mesita decorada con un ramo de flores. Céline está resplandeciente, con el cabello recogido en un moño que deja al descubierto su rostro bronceado, y sus piernas se dejan ver gracias a su minifalda de la última colección de Dolce & Gabbana. Al principio de estas largas vacaciones, René-Charles no entendía por qué su madre se arreglaba. "¿Dónde vas, mamá?" Céline describe: "Para mi hijo, quedarme en casa significa estar en pijama todo el día, como durante la gira. Cuando le decía que se fuera a vestir, reaccionaba igual: "¿Pero por qué? ¿A dónde vamos?" Al pequeño le horroriza la idea de salir del nido. Cuando queremos ir a jugar a los bolos, siempre dice: "¿Hay que coger el coche?" Para él, coger el coche significa ir a un sitio público. Sabe que entonces ya no le perteneceré al 100%. Por eso tendemos a traernos las cosas aquí." Extraños requisitos de un pequeño rey.
Pero desde el 18 de agosto, René-Charles tiene su propia vida. A sus ocho años y medio, acaba de descubrir el colegio. "Su" colegio, "sus" profes, "sus" compañeros, "su" horario. La familia se ha mudado a Florida, donde el pequeño está matriculado en una escuela de renombre y sus padres viven en función de sus horarios. Adiós a las noches en vela y los despertares a las dos de la tarde. René Angélil precisa: "Él solía dormir durante el día y hacer vida durante la noche, y ahora nos despierta a las 6:45. Le preocupa tanto llegar tarde que quiere que salgamos antes de las 7:15. El resultado: ¡siempre llegamos antes de las 7:45!" Cuando le preguntamos al pequeño qué opina del colegio, tiene un adjetivo: "¡Increíble!" Como un adulto que descubre una tribu fuera de lo común. Céline: "Enseguida se hizo su pandilla. Forma parte de un equipo de cinco, los Tigres, que trabajan juntos y se llevan muy bien." Durante varios meses lo pasó muy mal: "Como nunca había tenido una rutina estable, nunca había tenido ocasión de socializar. Por supuesto estaban sus primos, sus hermanastros y sus hermanastras. Pero su estabilidad éramos nosotros. Por fin, por primera vez su tiempo ya no está sujeto a la gira de mamá. Esta es su "gira"." Y cuando, el primer día, los padres le vieron cruzar la puerta, ¡fueron ellos los que lloraron! Si el colegio no hubiese sido el adecuado para él, el director se lo habría hecho saber a Céline: "Se lo diremos enseguida." Francamente, en este paraíso pedagógico en el que cada niño tiene su chofer, donde los profes ayudan a los niños en casa, donde hay 2 docentes para una clase de 15 alumnos, el querubín tenía que sacar buenas notas ¿Sus asignaturas favoritas? Matemáticas y ciencias. Es un niño precoz que durante mucho tiempo tuvo un profe para él solo. Desde que tiene el pelo corto, con su elegante camisa de rayas azules a juego con sus ojos, se ha ido convirtiendo poco a poco en un hombrecito. "Su melena era su protección," analiza su madre, a la que no le importaba ver a su hijo con un peinado parecido al suyo. "Se refugiaba tras esa cortina. Fue su identidad durante ocho años y medio. Y de repente, ¡zas! Es la norma del colegio. Fue difícil..."
El estilo de vida de René
René siempre ha sido más tranquilo que su mujer. "Este niño tiene una capacidad de adaptación fantástica. Durante la gira mundial, se adaptó a cada país, a todos los cambios de horario, y se lo pasó en grande en todas partes. Jugamos al golf todos los días. Cerca de París fuimos a la pista más bonita, la de Saint-Nom-la-Bretèche." ¡Desde su última visita a Francia, el maestro del hedonismo ha perdido 15 kilos! Está esvelto, transformado. "Ya no como carne roja. He descubierto unos pescados maravillosos, y me ando con mucho ojo..." Cuando da fiestas, el pobre tiene que ponerse sus gafas más oscuras para no ver el desfile de postres que él mismo ha pedido para sus invitados.
Adora las tartas. Pero era adelgazar o morir. Céline no lo dice, pero lo piensa. Así que el pasado 16 de enero, por el cumpleaños de su marido, tuvo una revelación. "Le regalé un entrenador personal. Podría haberle comprado los relojes más bonitos del mundo, pero si falla la salud... Al menos, he hecho lo mejor posible. Si mejora físicamente, mejor para todos." Lo dice con más intensidad que cuando estaba de gira, pendiente de aguantar el tipo.
Hay que decir que este año, la artista ha tenido varias razones para preocuparse. A René, que ya superó un cáncer de garganta en 2000 y un ataque al corazón en 1992, se le obstruyó una arteria. "Perdió el oído. Creía que era el teléfono. En aquel momento, yo iba cada dos días al hospital por el tema de mi nula inmunidad: en los estadios, los recintos, pillaba todas las bacterias. Así que un día, René me acompañó y le auscultaron."
Los médicos pudieron arreglar el problema. Esta vez, René lo entendió. Con la ayuda del coach de Céline, aceptó cambiar de vida. Dietas, ejercicios para estar en forma, probó de todo. Su amigo y biógrafo Georges-Hébert Germain enumera: "Se marcó sus objetivos. Adiós a los spaguetti boloñesa con pastrami y chorizo, adiós a los pasteles de crema... Todo eso tiene su momento..."
Céline cruza los dedos: "Quiero seguir viendo a René-Charles jugar con su padre durante mucho tiempo." ¡Le decimos que un padre de 67 años en forma dura 20 años más! Mira a tu madre, 82 años (vive justo al lado de ella) ocupada como una mujer de negocios con su fundación para niños sin recursos. Céline sigue preocupada. Como si los minutos en su parque de ensueño estuvieran contados. Nos cuesta atrevernos a mencionar el segundo bebé de Céline. Notamos que cruza los dedos y que no quiere mencionar el tema para no atraer la mala suerte.
La mejor amiga de Céline
A las dos de la tarde toma el avión para Florida para supervisar las obras de la nueva casa, que llevan un mes de retraso. Sí, esto también le pasa a Céline Dion, todo un consuelo. La artista sonríe: "Bueno, no estamos en la calle..." Se encontrará con Robin, su querida y mejor amiga. "Es una madre de familia excepcional, una mujer fuera de serie, una mezcla de energía, inteligencia y espíritu positivo. Robin me ha ayudado muchísimo. Me enseñó a decir las cosas..."
En Quebec siempre nos preguntamos qué será lo próximo con lo que nos sorprenderá Céline, y nunca nos decepciona. Sin embargo, no había revelado la pesadilla de sus años en Las Vegas. "Durante tres años todo se volvió insoportable tanto física como emocional y mentalmente. René desaparecía en los casinos, cada vez lo veía menos y, cuando estaba en casa, se quedaba dormido en el sofá. Mientras tanto, yo trabajaba y hacía de papá y de mamá en casa: no me gustaba aquella vida. No iba nada bien. Pero me lo guardaba todo para mí. Robin fue quien me dijo: "Si no funciona, haz que funcione, es tu trabajo. Lo siento, no vas a darme pena..." Me puso mis puntos débiles en plena cara."
¡Gloria al pragmatismo americano! Céline hizo acopio de valor y siguió los consejos de Robin: "Hablé con René. Le dije que no le pedía una solución de inmediato ni que me diera la razón, simplemente que necesitaba que me escuchara. 'Ayer pasaron cosas, lo pasé mal durante todo el día, y no te vi. Eso no me gustó. No estoy juzgando nada...' ¡No estaba para nada acostumbrada a hablar así!" Un auténtico seminario de vida conyugal.
Esperanzas para el futuro
Todo salió mejor de lo que Céline esperaba. Hoy, René está retirado de las mesas de ruleta y de blackjack... y sólo ha conservado el póker. Claramente admitió su adicción al juego. Tras años, para no fundirse sus beneficios, el hombre de negocios contrató a un representante legal para las grandes decisiones. El póker nunca ha sido un riesgo para la economía de Céline.
¡Menuda pareja! Céline está enamorada de su marido desde que tenía 15 años. "Confiamos el uno en el otro, queremos impresionarnos..." Como escribía Denise Bombardier, que los siguió en la gira: "No deja de superar las expectativas de su marido. Un reto constante que también funciona como motor de la pareja..." Y si todo parase, ¿sería el final? Céline dice: "Cada vez haré menos cosas, por mi salud. Será duro para René, también tendrá que bajar el ritmo..."
¿Creen que parar la deprimirá? "¡Pero mi talento no es querer más y más! Ya no necesito seguir trabajando para vivir..." En cuanto a René, seguirá con sus quehaceres anexos de producción. Véronique DiCaire, una joven cantante e imitadora podrá lanzar su carrera internacional, Francia incluida (en febrero de 2010) gracias a él. Actualmenteacaba de terminar su papel de director de Star Académie. Céline lo admira: "En plató estuvo excelente. Daba consejos, sabía tratar a los candidatos, era positivo, constructivo, nunca les faltó al respeto en nada. Yo siempre lo veía en la tele. Pensaba: "¡Dios mío, es el mejor!"
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