7 JOURS | 06.04.2002
septiembre 22, 2011Céline habla con el corazón
"Ahora sé qué es lo realmente importante"
Céline, el pasado 3 de marzo presentaste en el Kodak Theatre de Los Ángeles tu primer concierto en dos años ¿Te sentiste como un jugador de hockey que necesita un tiempo para recuperar la rapidez tras un largo periodo de inactividad?
No lo sé, porque nunca he hecho hockey sobre hielo (se ríe). En serio, no me sentí oxidada, por así decirlo ¡Quizás sea porque llevo este trabajo en la sangre! Para serte sincera, no tuve ninguna inseguridad. En ningún momento me resultó difícil volver al trabajo. Sin embargo, recuerdo que me dio ansiedad la idea de cantar mis nuevas canciones por primera vez y ver la reacción del público, sobre todo teniendo en cuenta que me pasé dos años sin entrenar la voz, técnicamente hablando. Así que me dije: "¡Céline, estás súper feliz! ¡Cántales tu felicidad!" Y eso fue todo.
Es decir...
Que mis interpretaciones ya no se apoyan principalmente en la técnica vocal, como cuando empecé. Antes, cada vez que actuaba me sentía como una atleta en las Olimpiadas. Todo giraba alrededor de mi voz. Ahora pienso que, si no puedo llegar a una nota en concreto, ¡pues vale! Sólo tengo que entonar otra si así me siento más cómoda con la canción. Es tan fácil como eso. Ya no es una cuestión de saber cuánto tiempo puedo sostener una nota. Ahora me siento más segura en mi vida profesional. Para decirlo todo, ya no canto con mis cuerdas vocales. Ahora, canto con mis entrañas, el país de origen de mi hijo. Y también con el alma, con el corazón.
Los dos últimos años te permitieron relativizar las exigencias que tenías para con tu trabajo...
Me permitieron descubrir la vida por primera vez. Antes no tenía vida. No era más que una atleta disciplinada que constantemente lo daba todo. Siempre tenía que superarme. Todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo. Hoy te puedo decir que, aunque no me arrepienta de ninguna decisión (porque he vivido cosas increíbles) si tuviese que repetirlo todo, no viviría mi vida de la misma forma ¿Repetir esto otros 20 años? ¡No! Si tuviese que empezar de cero, creo que me gustaría formar una familia y dedicarme a ella.
¿Lo dices por todos los sacrificios que te ha exigido tu carrera internacional?
No necesariamente por eso porque, e insisto, no me arrepiento de nada de lo que he hecho. Sólo que ahora sé lo que es vivir plenamente, apreciar los pequeños detalles del día a día. Sé que es estar en casa, cocinar, bañarme con mi hijo, preparar una tarta de cumpleaños... Hoy, entiendo por qué mis padres tuvieron 14 hijos, por qué escogieron esa vida ¡Es extraordinaria! Grabar discos, salir en la tele y subir al escenario es algo maravilloso pero, y no me malinterpretes, mis prioridades han cambiado mucho. Escucha, durante los dos últimos años, mi marido luchó por su vida y, al mismo tiempo, yo di a luz a mi hijo. Entre esos dos mundos, ¿cómo no voy a cambiar? He aprendido qué es lo realmente importante.
¿Qué es lo importante para ti?
El trabajo forma parte de nuestras vidas, pero lo importante es la salud, los niños, la familia... Dar lo mejor de ti mismo, hacer felices a los demás, no hacerles lo que no te gustaría que te hicieran a ti. Todo eso ya lo sabemos, pero no siempre lo ponemos en práctica. La llegada de René-Charles me quitó toda la presión que me ponía a mí misma sobre los hombros por mi trabajo. Antes, me habría encantado la idea de dar un concierto como el que marcó mi regreso en el Kodak Theatre. Pero ahora más. Hasta el punto de que durante los minutos antes de salir a escena, ¡no me podía creer lo relajada que estaba! No sentía ni el más mínimo estrés frente a ese reto... René-Charles me ha devuelto a lo esencial. Es como si me dijese: "Mamá, ahora relájate un poco. Ven, vamos a comer Cheerios juntos." (se ríe) Los niños conocen el secreto de la vida; quieren jugar, hacer descubrimientos... Sinceramente, nunca me había sentido tan ligera y tan bien. Estoy completamente enamorada de mi hijo y de la alegría de vivir.
¿Te sorprende la fuerza del amor que sientes por tu hijo?
Sabía que sería grande, pero no así... Mi entorno me repetía que un hijo te cambia la vida, y yo les creía, pero jamás habría pensado que sería algo semejante. También te digo que a este niño lo hemos deseado mucho.
¿Tuviste depresión posparto?
Sí. Duró toda una semana. Pero no fue una depresión como la que les llega a muchas mujeres. En mi caso, se manifestó más bien como una emotividad aún más a flor de piel. Lloraba por nada. Por ejemplo, si abría una carta de alguien que nos felicitase a René y a mí por haber tenido a René-Charles me ponía a llorar a lágrima viva ¡No tenía ningún sentido! Creo que René también tuvo su depresión posparto, porque él también lloraba por nada (risas). Me di cuenta de que esa emotividad me venía sobre todo cuando estaba en la ducha ¿Por qué? No lo sé. Lo único que sé es que, durante una semana, cada vez que me metía en la ducha acaba a lágrima viva. Es raro, ¿no? Pero al cabo de unos días todo se puso en orden.
¿Cómo describirías a René-Charles? ¿Cómo es su carácter?
René-Charles es una mano de hierro en un guante de terciopelo. Es muy dulce, pero tiene mucho carácter. Suelo decir que tiene un alma madura, y que mi sobrina Karine lo trajo hasta nosotros.
¿Por qué lo dices?
Creo que tiene los ojos de Karine, que falleció hace seis años de fibrosis quística. Cuando digo que tiene alma madura es porque ya tiene una madurez sorprendente en la mirada. Hasta el punto de que al principio, cuando me miraba me intimidaba (risas). Sentía que analizaba y ya entendía un montón de cosas. Además creo que ya no parece un bebé, más bien un señorito. Es realmente sorprendente ver la madurez que tiene en la mirada y en la expresión de su rostro.
No negaremos que René-Charles tiene mucha suerte por vivir en una abundancia que el resto de las personas no conocen en toda su vida. Considerando esta realidad, ¿cuál será el mayor reto para ti y para René en cuanto a su educación?
Buena pregunta. La educación de René-Charles es el mayor reto de mi vida, pero también el más importante. Porque ahora mi objetivo no se limita a ser una gran cantante. Además, sobre todo quiero ser una gran mamá. Quiero tener éxito como madre. Cuando recuerdo mi infancia y la de mis hermanos, no puedo negar que estoy contenta de haber vivido esos años de vida humilde, sin muchos recursos. Creo que eso nos hizo ser conscientes de ciertas cosas. Aunque mi vida de hoy es muy distinta de la de entonces, no he olvidado aquellos años. En casa no había pobreza extrema, pero mis padres tenían muy poco dinero. A mis hermanos les tocó más de una vez dormir en un cajón cuando eran bebés. Como no podían permitirse una cama para cada hijo, era la forma en que mi madre superó aquel problema. Tenía que ser muy ingeniosa. Ahora, pienso en el ambiente en que crece René-Charles, lo comparo con el que yo viví en mi infancia, y tal vez me habría gustado que mi hijo hubiese vivido esa experiencia. No que sea pobre, no me refiero a eso, sino que conociese al menos un contexto distinto, para hacerle tomar conciencia de que no todos los niños tienen su suerte. Ese será un factor muy importante de la educación que René y yo queremos darle.
Aunque René-Charles es aún muy pequeño, ya ocupa todos tus pensamientos.
Sin duda. Pero tampoco voy a privarle de la vida que tenemos ahora mismo René y yo sólo para hacerle entender que en este mundo hay otras realidades. René-Charles nació en una familia acomodada, es un hecho. Pero no es el primer niño que crece rodeado de lujos ni será el último. René y yo tenemos la función de hacer que se convierta en una buena persona. Quiero que tenga buenos valores, sobre todo que sepa compartir y sea generoso. Ese es mi mayor deseo.
En el libreto de tu nuevo disco hay veinte fotos de René-Charles en distintos momentos de la vida cotidiana ¿De quién fue la idea de imprimir un álbum de fotos tan especial?
Mía. Buscábamos fotos para incluir en el libreto y no veía nada que me atrajese del todo. Así que pensé que ese montaje resumiría bien los dos años sabáticos que acabamos de terminar de cara al público. Además, muestra mejor que nada todo lo que hoy le da sentido a mi vida. Algunas personas dirán que se me va la cabeza y sólo hablo de René-Charles, pero únicamente estoy compartiendo lo que me hace feliz, exactamente como siempre he hecho.
Imagino que hay que decir que el hecho de que tengas nuevas prioridades en tu vida no ha hecho que sientas menos entusiasmo por tu trabajo.
¡Dios mío, no! Espero que la gente no piense eso. Si vuelvo es porque decidí que tenía ganas de cantar. De hecho, grabé mi nuevo álbum con todo mi corazón. Para ser sincera, incluso siento que es mi primer disco.
¿Por qué?
Porque es la primera vez que canto con este sentimiento. Grabé este disco con mucha calma. Disfruté mucho del proceso. Me permitió redescubrir mi voz y también interpretar las canciones de otra manera, sin pensar en las acrobacias vocales. No pretendía demostrarme nada. Simplemente lo disfruté.
En otro orden de asuntos, René celebró su 60 cumpleaños el pasado mes de enero. Dicen que llamó a todas las personas con las que tenía alguna diferencia para hacer las paces y empezar más tranquilo esta nueva etapa de su vida...
Sí, es cierto. (Tras un momento de reflexión) Me parece muy grande que haya hecho algo así. Demuestra mucha humildad. Y entiendo por qué lo hizo. Probablemente sea algo que llegue con la edad. Después de luchar contra la enfermedad, debió de pensar: "Si me pasara algo y tuviese que morir mañana o en un futuro próximo... No podría irme sin haber arreglado ciertas cosas con ciertas personas." René ha llegado a una etapa de su vida en la que quiere disfrutar, estar en paz consigo mismo y con los demás. Ya no tiene nada que demostrar y tampoco quiere hacerlo. Sé que le resultó muy liberador hacer ese gesto y abrirse al cien por cien con las personas con las que había tenido algún conflicto. Una persona en concreto lloró mucho al recibir la llamada de René. Lo importante es que ahora todo está arreglado. Estoy muy contenta de que hiciera eso.
Hablando de cumpleaños, tu madre celebró su 75 aniversario el pasado 20 de marzo ¿Pudiste estar con ella entonces?
Desgraciadamente, estaba en París. Pero como quería estar presente de un modo u otro, le mandé 75 rosas. Es su flor favorita. El año que viene tendremos otro gran evento, el 80 cumpleaños de mi padre. Dios mío, ¡cómo pasa el tiempo! El 30 de marzo cumpliré 34 años y siento que, cuanto más mayor me hago, más rápido se pasan los años. Es como mis dos años de pausa: se pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Pero no pasa nada, porque cada vez me siento mejor en mi piel. Estoy tan feliz ahora mismo que no querría volver a tener 20 años. Dicen que cuanto mayores nos hacemos, mejor nos sentimos con nosotros mismos. No sé si es verdad pero, si lo es, ¡que siga la felicidad!
Justamente Céline, ¿cómo ves tu futuro?
Por el momento vivo el día a día. Y así será durante los tres años que estaré trabajando en Las Vegas. Después de eso, no es imposible que me retire para siempre. Aún no hay nada decidido. Sin embargo, lo que sí sé es que si no pongo fin a mi carrera, me tomaré más años sabáticos. La vida es corta, quiero disfrutarla plenamente y en más de un sentido. Y como te decía, ¡pasa muy rápido!
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