Entrevista a Celine Dion en 'Review Journal'

octubre 07, 2016

«Teníamos al mundo en nuestra contra»





Cuando la legendaria Celine Dion se suba al escenario del Coliseo del Caesar's Palace este sábado por la noche, habrá batido un récord absoluto para un espectáculo de una artista en solitario al dar su concierto nº1.000. Todo un acontecimiento en la historia de Las Vegas.

En una exclusiva e íntima entrevista, la canadiense de 48 años que ha vendido más de 220 millones de discos en todo el mundo (convirtiéndose así en la artista femenina más vendedora de la historia) y llama a Las Vegas su hogar, me habló sobre lo siguiente:

Su decisión de mudarse aquí; cómo quiso cancelar el contrato inicial con Caesar's; la enfermedad y cómo no quiso volver a cantar; cómo afronta la vida sin su manager y marido, el difunto René Angélil; y cómo le guardará luto durante el resto de su vida.

René murió el 14 de enero a los 73 años tras una larga lucha contra un cáncer de garganta y cerebro. En este vídeo podéis ver el homenaje que se le rindió unas semanas después en el Coliseo. René fue el único hombre en la vida de Céline, pero hablamos sobre si habrá tiempo para un nuevo amor.




La llegada de Celine a Las Vegas el 25 de marzo de 2003 para comenzar la producción de Franco Dragone 'A New Day...' comenzó a convertir Las Vegas en la capital mundial del entretenimiento.

Todo comenzó dos años antes, cuando Celine asistió al espectáculo 'O' del Circo del Sol en el Bellagio. Tras la función, la cantante felicitó personalmente a todo el reparto y a Franco con una carta. El productor respondió con la propuesta de cooperar con Celine y René en un espectáculo.

Los críticos y los más escépticos se burlaban de la situación. Decían que jamás conseguiría vender 4000 entradas noche tras noche, pero su contrato de tres años acabó con una duración de cinco, recaudando más de 400 dólares con 3 millones de asistentes, convirtiéndose en uno de los más exitosos en la historia de la música.

Celine regresó a Las Vegas el 15 de marzo de 2011 para inaugurar su espectáculo actual, 'Celine'. Sigue agotando entradas y dando una lección a los críticos. Ahora, 5 años y medio después, supera los 1.000 conciertos en el Coliseo durante el 50 aniversario de Caesar's Palace. Así comienza nuestra conversación:


¿Tienes la sensación de que han pasado 1.000 conciertos?

Depende. A veces, cuando veo lo mucho que han crecido mis hijos, sí. Pero otras veces, en absoluto. No estoy muy segura de qué marca la diferencia. A veces me siento como si llevase aquí toda la vida, pero no llevo la cuenta. En general, no cuento el dinero, ni el número de fans, ni los años porque si empiezo a contar, perderé lo esencial de la vida.

Así que no estoy aquí para contar, solo para contar con que la gente con la que trabajo consiga llevarme al máximo nivel en lo profesional. Pero para ser sincera contigo, cuando hablas de 1000 conciertos, tengo que decir que sí, estoy muy impresionada. No sé qué otra palabra utilizar. Cuando empezamos teníamos al mundo en nuestra contra, el Titanic iba a volver a hundirse.

De momento vamos bien, podría hacerlo una tercera vez si tuviese que hacerlo. Algunos creían en ese sueño y otros no. Sigo aquí, 1.000 conciertos después, así que es genial, pero no quiero sonar pretenciosa. Iba a estar aquí tres semanas, y ahora 13 años después aquí sigo.


Pareces muy contenta. Sigues con mucha fuerza, y parece que la apuesta que René y tú hicisteis hace años salió bien.

Estoy contenta, totalmente. Me ha dado una oportunidad de crecer como artista, ser dirigida por Franco Dragone y presentar 'A New Day...' como una experiencia visual a mis fans, e incluso experimentarlo yo misma sobre el escenario con una producción teatral visual, algo muy diferente a todo lo que había hecho antes.

Además una orquesta enorme; es un gran apoyo y una fuente de adrenalina para mí sentir el talento detrás de mí, ayudándome a dar el mejor concierto posible. Ofrecer a los fans en cada espectáculo el nivel de expectativas que puedan tener. Noche tras noche, damos lo mejor de nosotros mismos. Es la única forma posible de hacerlo. Solo cuando tenemos dos días de descanso podemos tomar un respiro. Pero sí, cuesta creer que llevemos ya 1.000 conciertos.


¿Cuando René, Franco y John Meglen de AEG se reunieron contigo en Florida y te propusieron un extraordinario contrato de 270 conciertos al año, te pareció una locura comparado con los 70 conciertos anuales que das actualmente?

Con 'A New Day...' hace 15 años no tuve esa sensación porque estaba muy enamorada. Sigo enamorada de mi marido. Así que todo me parecía bien. Estaba muy entusiasmada, pero en cierto modo nunca me di cuenta de que fuese a dar 200 conciertos al año. Entonces me puse enferma y tuvimos que cancelar bastantes conciertos. No es plato de buen gusto; cancelar un concierto es mucho más difícil que darlo.

Sentía que estaba decepcionando a mis fans. No sabía dónde me estaba metiendo, pero confiaba en René, confiaba en todo el mundo. La confianza es una de las cosas que me definen. Fui a por ello, sin dudarlo un segundo.

Cuando me quedé embarazada y nació mi primer hijo, René-Charles, me puse a llorar en los brazos de René diciéndole que había que cancelar el contrato, que no podía dejar a mi hijo. No quería volver a cantar jamás porque había descubierto la maternidad y era lo que daba sentido a mi vida.

Me miró y yo estaba desesperada ¿Cómo iba a cantar si no podía ni hablar? Me aterraba perderme un solo instante con mi hijo, pero seguimos adelante con el proyecto y con el tiempo todo se situó en su lugar. Una madre puede trabajar y ser madre. Es posible. Pero, en aquel momento, era mi primera experiencia como madre, y no creía que fuera posible ser madre y artista al mismo tiempo.

Así que me alegra que René me dijese que no podía cancelar un proyecto que ni habíamos empezado. Me dijo que había que intentarlo y que, si no salía bien, cancelaríamos. Él sólo quería mi felicidad, y si yo no estoy contenta noche tras noche sobre el escenario, quien peor se iba a sentir sería él, el bebé y yo no podría dar lo mejor de mí como artista para mis fans. Habría sido una mala situación para todos.

Me ofrecieron mucho dinero y tenía que esta en forma a nivel vocal y físico. Al final todo se tranquilizó, me mudé a Las Vegas, compré una casa y enseguida entendí que podía ser madre y por unas horas volver al mundo del espectáculo. Es una parte de mí.

Mi hermana estaba ahí, y reaccionó igual que yo. Es la segunda madre, la quiero mucho, somos como gemelas. Me di cuenta de que podía hacer las dos cosas. Lo único que había que cambiar era el número de conciertos. Tenía que reducirlo, pero mi equipo es muy profesional. Lo entendieron.

Sabían que el espectáculo estaba funcionando muy bien, pero a la vez se daban cuenta de que me estaban agotando. No querían que mi trabajo acabara conmigo, así que se dieron cuenta de que 165 conciertos al año sería suficiente. Acabé mis cinco años con 165, que es bastante. Justo después salí de gira por el mundo. Era otra visión, una experiencia y una emoción diferentes.

No me sentía cansada. Estaba entusiasmada y René-Charles estaba con nosotros. Fue genial viajar por el mundo y sentir que estaba aprendiendo con mi hijo. Todos aprendimos de la belleza del mundo, de la vida y de las distintas culturas. Por ejemplo, fue un privilegio poder llevar a mi hijo a Sudáfrica.

Para mí, como artista, fue genial saber que mi hijo iba a estar ahí, después de cada concierto. Un año después volví a casa y tuve a los gemelos. Hice una breve pausa; no tenía ni idea de que Caesar's Palace me volvería a llamar tan rápido después de cinco años. Me sentía muy bien, pero no podía repetir el mismo espectáculo. Teníamos que preparar algo nuevo, ¿pero qué?

Así que, embarazada, empecé a ensayar para el nuevo espectáculo con la ayuda de Ken Ehrlich, el visionario que nos ayudó a organizarlo todo junto con René. Después de dar a luz a los gemelos, estaba agotada porque tenía otro hijo al que llevar al colegio por las mañanas, gemelos de los que cuidar durante el día y, entre medias, ir hasta el estudio, ensayar, probar el micrófono, organizarme con el técnico de sonido, su micrófono, ver que todo funcionase bien...

Y aún tenía las hormonas por las nubes, así que lloraba con cada canción. Así que bueno, ensayaba para el nuevo espectáculo y volvía a casa para ser madre. Pero, tres meses después de dar a luz y con unos cuantos kilos de más, necesité un corsé y varios elementos más. Nunca antes me había puesto a dieta ni hago ejercicio, nunca he tenido tiempo. 

Tuvieron que oprimirme un poco los pechos para colocarlos bien con cada vestido. Queríamos ocultar los kilos de más por el embarazo sin que se notara que los estábamos ocultando y yo tenía que tener lo más cómodo para respirar bien y poder cantar. Fueron muy profesionales y bueno, para no entrar demasiado en detalles, cuando das el pecho pierdes peso más rápido, así que recuperé mi figura antes de lo que esperaba.

Entre tú y yo, lo que menos me preocupaba en aquel momento eran los trajes. Estaba de vuelta en el escenario y eso era lo importante. Me parece increíble que Caesar's Palace siga queriendo trabajar con nosotros después de tantos años.

Es una gran responsabilidad el llenar el auditorio noche tras noche.


¿Por qué piensas eso?

En primer lugar, y a mi edad, me siento afortunada. La gente llena el teatro, los fans siempre están ahí, espero que no suene pretencioso porque nunca doy nada por hecho. Siempre he sido más que música o una canción para ellos. Sentimos que nos conocemos como hermanos, como amigos. Dicen que les he ayudado mucho con mis canciones.

No voy a contarte mi vida, ya la conoces. Mi vida ha sido siempre un libro abierto. Perdí a René y le guardan luto conmigo. Quieren apoyarme tanto como siempre lo han hecho, y sienten que necesito ese apoyo. Puede que por eso me sienta fuerte, y puede que por eso quiera seguir haciendo lo que hago. Siento su energía. Siento que me conocen. Siento que podría contarles cualquier cosa. Ese amor está más vivo que nunca.


Sin duda sientes su amor, y sin duda ellos sienten el tuyo. Es una relación muy bonita.

No hay duda. Así es la longevidad de mi carrera. Cuando hablo con ellos quieren saber más de mí. Es algo que va más allá de un espectáculo. El amor está ahí, noche tras noche. Va más allá de la música, de una canción. Es amor. De verdad, siento que me quieren.

Yo los amo porque más de 30 años después, sigue habiendo un respeto mutuo entre mis fans y yo. Como artista, quiero seguir haciendo esto por mis fans, por AEG, por Caesar's Palace, por el Coliseo que me da la oportunidad de seguir evolucionando artísticamente con el tiempo. Todavía queda mucho por hacer.

Ya estamos hablando de grabar un álbum en inglés. Acabó de publicar mi disco en francés, salí de gira durante el verano por Europa y Canadá. Lo pasamos genial. He empezado a recibir canciones en inglés, la primera de Pink, un gran comienzo. Sí, voy a grabar un álbum en inglés.

No sé qué me depara el futuro, pero yo dirijo, con mi equipo y con mi familia. Sigo queriendo seguir adelante con mi carrera más que nunca porque ya no necesito demostrarle a nadie de lo que soy capaz. Lo hago para divertirme y disfrutar. 


Estas en Caesar's Palace hasta 2019 según tu contrato actual, pero se comenta que te puedes quedar tanto tiempo como quieras.

No importa dónde esté; si me voy de gira, siempre puedo volver. También es posible que en tres meses me digan que ya ha sido suficiente y me den las gracias por estos años.

No me deben nada. Me dieron lo que prometieron darme y yo puedo decir lo mismo. Doy lo mejor de mí cada noche. No estoy segura de lo que pasará dentro de un par de años ni de dónde estaré. Habrá que tomar decisiones.

Por mi parte, siempre y cuando esté bien orientada y con mi gente, puedo ir a donde sea porque siento pasión por la música. Ellos tendrán que decidir si me quieren aquí o no, y yo respetaré su decisión porque lucharon por mí y por René. Creyeron en nosotros y siempre les estaré inmensamente agradecida. Cumplieron con su parte del trato.


Creo que tu espectáculo seguirá un poco más, la historia más increíble del mundo del espectáculo. Construiste el Coliseo. Es tu segunda casa.

El camerino es literalmente una casa. Lo construimos juntos. Yo añadí los sofás, los espejos, las cortinas... Pero si hay que volver a construir otro camerino en otra parte, lo construiremos. Yo quiero crecer como artista y también quiero que mi equipo lo haga. 


Ha sido un año difícil, ¿cómo te encuentras en este momento?

Me siento muy, muy fuerte. Pero tengo que decirte que guardaré luto a René el resto de mi vida. Pero me siento con fuerzas. No tengo altibajos, lo que es muy positivo porque aseguro una estabilidad emocional para mis hijos. Me sienten muy centrada y todo va bien.


¿Cómo están los tres pequeños? ¿Son fuertes también por ti?

Mis tres hijos están muy bien. Son mi razón para seguir adelante, mi estabilidad, el centro de mi universo. Cada día empieza con amor y acaba de la misma manera.

Siempre me acordaré de cuando estaba embarazada de mi primer hijo. Algunos esperaban un chico, otros una chica; obviamente, lo que nosotros queríamos era un hijo sano. Sinceramente, yo esperaba una niña para poder darle el día de mañana todos mis trajes, los regalos de mi público... Quería una pequeña princesa.

Cuando nos dijeron que sería un niño, René se puso muy contento. Yo no lo entendía porque ya tenía hijos varones de sus anteriores matrimonios. Me dijo que estaba contento porque, cuando el ya no estuviera, este niño cuidaría de mí. Y así fue, René ya no está con nosotros pero René-Charles me está ayudando muchísimo. No tuve una niña, pero tengo tres hijos y estoy muy contenta.


¿Tal vez adoptarás una niña? ¿Tal vez volverás a enamorarte?

La adopción es una posibilidad. Mucha gente ha adoptado niños. En mi caso, a mis 48 años, tengo varias puertas abiertas. 

En cuanto a la segunda pregunta, aún no estoy en ese punto. No sé si volveré a cantar a un nuevo amor. Hoy por hoy, la respuesta que te puedo dar es un no. Mi corazón ya está cogido ¿Durante cuánto tiempo? Tal vez para el resto de mi vida. Si no, lo sabrás. Me llamarás y te hablaré de ello.


Pase lo que pase en el futuro, siempre tendrás un vínculo extraordinario con este hombre inolvidable.

Por supuesto. Él sigue aquí. Sigo hablando con él. Cierro los ojos en el escenario y lo siento junto a mí. Hablamos con el, hablamos de él cada día, él canta conmigo. Seguimos viviendo juntos, pero de otra manera.

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